Comisiones Obreras de Extremadura | 21 mayo 2026.

Concentración de CCOO de Extremadura este Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo

  • “Trabajar, Sí. Perder la vida, No”

Delegados y delegadas de CCOO de Extremadura se han concentrado a las puertas de la sede del sindicato en Mérida con motivo del Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, en un acto en el que se ha recordado la inaceptable pérdida de seis personas en el trabajo en la región en lo que va de año.

28/04/2026.
Concenttración a las puertas de la sede del sindicato en Mérida

Concenttración a las puertas de la sede del sindicato en Mérida

La concentración se ha celebrado bajo el lema 'Trabajar, Sí. Perder la vida, No' y se exige a las empresas el cumplimiento estricto de la normativa y a los poderes públicos un compromiso real compromiso para afrontar los cambios necesarios que adapten la legislación preventiva a los actuales retos del mundo de trabajo.

En su intervención, la secretaria general de CCOO Extremadura, María Berrocal, ha lamentado la "falta de aplicación y la falta de financiación" en salud laboral, así como "la falta de sensibilización también del empresariado", ya que "invertir en salud laboral es invertir en el trabajador, y que esos accidentes laborales no sean tan graves”

Por otro lado, ha instado a la Inspección de Trabajo a que intensifique su labor en materia de vigilancia frente al incumplimiento de la ley de prevención de riesgos laborales y ha criticado que muchas veces no se escuche a los delegados y delegadas de prevención en las propias empresas ni por la dirección de estas ni por la administración.

Más de 23.000 accidentes laborales en Extremadura

Por su parte, la secretaria de Salud Laboral de CCOO Extremadura, María Nicolás, ha tachado de "inaceptable" que en lo que va de año "haya seis personas que han perdido la vida por el simple hecho de ir a trabajar", tras lo que ha alertado de que cada año en la Extremadura "hay más de 23.000 accidentes laborales”.

Unos datos que no suponen "una cuestión casual ni una cuestión puntual, sino un problema estructural y evitable", ha señalado María Nicolás, quien ha resaltado que "cuando hay accidentes laborales no es una cuestión de mala suerte, es una cuestión de falta de prevención".

Infravaloración de las enfermedades profesionales

Nicolás ha apuntado que en la actualidad "se pasa mucho por alto es la infradeclaración que hay de enfermedades profesionales, sobre todo relacionadas con el cáncer laboral o con la salud mental", tras lo que ha señalado que "cuando algo no se visibiliza, es imposible que se tomen medidas para protegerlo y para prevenirlo", ha dicho.

En ese sentido, apuntaba que es "fundamental que se visibilicen todas las enfermedades, porque hay muchísimos agentes cancerígenos y hay muchísimas muertes al año en España por cáncer y casualmente por cáncer laboral reconocidas hay muy pocas", lo que "da una evidencia de que no se está teniendo en cuenta todos esos factores en el día a día en los centros de trabajo", ha resaltado.

Tras esta concentración, CCOO celebra la Jornada 'Prevenir para vivir: del papel a los hechos', en la que delegados y delegadas de las distintas federaciones sectoriales del sindicato han compartido su experiencia y buenas prácticas en sus empresas, para visibilizar los avances conseguidos en la mejora de las condiciones laborales en materia de prevención de riesgos.

Una Ley que tiene que actualizarse

A pesar de que han pasado 30 años de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que en sus días supuso una modernización del marco legal de la salud y la seguridad en el trabajo en España, a día de hoy los accidentes laborales en nuestra región, se han mantenido en cifras muy similares, superando anualmente los 23.000 accidentes de trabajo.

En el extremo más grave están las personas que han perdido la vida en el trabajo: 93 fallecimientos entre 2021-2025, y seis fallecimientos en lo que llevamos de año.

A pesar de que los accidentes de trabajo siguen siendo la consecuencia más evidente de la falta de medidas preventivas, debemos atender a las enfermedades de origen laboral, puesto que representan un terrible y duradero perjuicio para las personas trabajadoras y supone uno de los restos más importantes en materia preventiva. La infradeclaración de las enfermedades de origen profesional es insoportable.

Si hay un tipo de patología que sufre especialmente de este subregistro es el cáncer laboral. Según el Ministerio de Sanidad, se estima que fallecen anualmente 8.700 hombres y 850 mujeres por cánceres debidos a exposiciones laborales.

Sin embargo, en 2025 sólo se comunicaron 119 partes de enfermedad profesional por exposición a agentes cancerígenos. Y frente a ello, el Gobierno se sigue resistiendo a cumplir con su compromiso de creación de un registro de personas trabajadoras y de empresas con riesgo de exposición a estos agentes, un instrumento imprescindible para aflorar el cáncer de origen laboral.

No se puede olvidar los problemas relacionados con la salud mental se han convertido en una nueva pandemia silenciosa en la que factores relacionados con la organización del trabajo están influyendo de manera inequívoca en la aparición de estrés, ansiedad y depresión, sin que nadie parezca querer hacer nada por evitarlo.

Hablamos de riesgos laborales psicosociales como los incrementos en las cargas y en los ritmos de trabajo derivados de introducción de nuevas tecnologías, la prolongación de las jornadas de trabajo, las horas extras no remuneradas, el bajo control sobre el trabajo o la imposibilidad de conciliar trabajo y familia. Todos estos factores están detrás del aumento de las bajas por trastornos mentales.