Comisiones Obreras de Extremadura | 27 abril 2026.

CCOO se opone a las ayudas a la natalidad aprobadas por la Junta de Extremadura porque castigan laboralmente la maternidad

    CCOO rechaza la decisión de la Junta de Extremadura de poner en marcha nuevamente un cheque bebé en pequeños municipios porque este tipo de ayudas a la natalidad no solo no han demostrado su eficacia sino que además acaban penalizando la maternidad y las posibilidades de las mujeres para encontrar un trabajo en igualdad de condiciones con los hombres.

    18/05/2016.

    Desde CCOO considera que la mejor forma de aumentar la natalidad y de fijar población en la zonas rurales es creando más y mejor empleo y manteniendo e incrementado los servicios que faciliten la conciliación de la vida familiar y laboral. Los recursos que se destinan a este cheque bebé estarían mucho mejor invertidos de esta manera.

    El sindicato se recuerda que por los mismos motivos se opuso también al cheque bebé que aprobó José Antonio Monago en su legislatura y que hace años, en términos parecidos, aprobó el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.

    Por otra parte, CCOO critica que con esta decisión unilateral del Gobierno regional se interfiere en el compromiso de iniciar los trabajos para una Estrategia de Conciliación y corresponsabilidad a través de la concertación social, ya que el proceso se ve condicionado de inicio.

    El mejor reconocimiento que se puede hacer desde la Administración regional para las extremeñas en el sistema productivo es un empleo digno, estable y no discriminatorio. Favorecer la maternidad sin medidas de conciliación efectivas implica que al final ser madre se convierta en motivo de discriminación o de pérdida del puesto de trabajo y las políticas pronatalistas por sí solas no garantizan el aumento de la población, menos en contextos de crisis.

    Para fomentar la fijación y el crecimiento de la población en las zonas rurales hay que incrementar las oportunidades de empleo en estos municipios como primer paso para que mujeres y hombres construyan sus proyectos de vida en igualdad. 

    Conciliar tiempos de vida y trabajo  mediante servicios públicos de calidad es indispensable en este sentido, junto con políticas de sensibilización que incidan en el cambio cultural necesario para considerar las tareas de cuidado como una responsabilidad compartida por hombres y mujeres.